Las nuevas aventuras de EstherLas nuevas aventuras de Esther / Purita Campos ; Carlos Portela. —
Glenat, 2006. — 56 p.

Cuando yo era pequeña, Esther era mayor (trece años son toda una vida para alguien de apenas ocho). Mi vecina tenía los cómics, y cuando iba a su casa pasaba las páginas con sumo deleite. Entonces no leía los bocadillos, pero me dejaba fascinar por la estética de los personajes y los autobuses de dos pisos.  Después, recreaba lo que había visto (que no leído) con mis “barbies” y sus “kenes”.  Pero cuando cumplí once años, fue mi vecina la que me regaló un volumen –el cuatro- de mi admirada Esther. De esta sutil forma, su bufanda por bandera comenzó a ondear en mi alma: una colonia británica que se afianzó en la adolescencia.

Atesorar  los demás ejemplares se convirtió en un reto que, paga de viernes por allá, cincuenta pesetas aquí y un siseo en la vuelta de la compra -fue por la cultura, mamá- se hizo realidad.
En aquel entonces, ya las aventuras estaban inacabadas y el final lo inventaba yo.

Pero tras años de incierto silencio, mi tímido icono ha regresado, gracias al excelente trabajo de Purita Campos, la ilustradora que plasmó a la perfección el reinado Pop de Esther, y al de Carlos Portela, el guionista responsable de las vivencias desconocidas de la Esther adolescente intercaladas con los avatares de la mujer que es ahora.

Purita ha insertado en la sangre de Esther una transfusión de modernidad. No sólo el aspecto de los personajes se renueva conforme a los cánones del  siglo XXI, también la ilustración se actualiza para contrarrestar con los flashbacks al pasado (deleitaos con estos momentos Pop, ¡son total!). Carlos, por su parte, provoca que la realidad vital de Esther pueda coincidir con muchas de sus lectoras de antaño, que no es ajena o extraña a las nuevas lectoras que se suban al bus, que eso sí, seguirá teniendo dos pisos.

En cuanto a ventas, la respuesta de las amigas – y amigos, ¿por qué no?-  de Esther se resuelve en una paradoja: la sorpresa esperada. Habitualmente las tiradas españolas de comics  oscilan entre las 1000 y 2000 obras. Carlos Portela ha afirmado que la publicación  ha sido de  5000 ejemplares, y se ha agotado en tres semanas desde su edición.  Y la tinta sigue corriendo.

Purita y Carlos: miles de gracias por revivir a Esther Lucas. Por regalarnos este lujo visual. Por devolvernos el pasado para disfrutar del presente.

Fátima Elías, también creció con Esther 

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