Death noteEs posible que cuando la justicia y el crimen danzan una astuta tarantella,  las parcas aplaudan. Aunque en este caso, los mortales giros de la danza serían contemplados no por una parca, sino por shinigamis,  los imponentes dioses de la muerte de la mitología japonesa.
Y yo también aplaudo, aunque lo haría más a menudo si habitualmente no tuviese las manos ocupadas con un nuevo opus de esta obra que me ha conquistado. Susane, mi gurú en cuanto a todo lo que Japón se refiere, ya me la había recomendado en el Tío Ovidio, con su aliento burbujeando entusiamo y cola. ¿ Cómo pude tardar una semana en hacerle caso?

Hoy soy Deathnoteadicta sin remedio ni ganas de desengancharme. Hacía tiempo que una saga no me producía tantas sensaciones encontradas y tal excitación.  (Tengo que seguir leyendo, tengo que seguir leyendo …  una vocecilla se balancea en algún lugar de mi cerebro, sin ver la hora en que pueda salir del trabajo para continuar el manga en el bus). La culpa de esta desazón es del guionista Tsugumi Ohba , que nos presenta una historia con numerosos e ingeniosos giros , orquestada con una tensión palpable . Seguro que a estas alturas ya sabéis de qué trata, así que no me extenderé al presentaros DEATH NOTE.

Light Yagami, un estudiante modélico, encuentra por casualidad un cuaderno en cuya cubierta se hayan las palabras Death note . Supuestamente, si en él escribes el nombre de una persona, esta morirá. Light se muestra receloso hasta que comprueba su autenticidad. Es entonces cuando recibe la visita de Ryuk, el  shinigami dueño del cuaderno,  y cuando decide crear un mundo mejor, sin violencia, haciendo “limpieza” de todo tipo de criminales. Pronto, la gente le conocerá como  Kira el justiciero, y será venerado en la red, donde el anonimato permite que las personas puedan expresarse sin prejuicios.

Pero ¿es lícito matar para obtener un mundo idílico?  Desde la Interpol no se cree así, así que contrata al más famoso (y anónimo) detective, el excéntrico y brillante L. Una vez que las artimañas de L para capturar a Kira se ponen en marcha, nos veremos envueltos en una frenética batalla intelectual. Ohba incide en una lucha llevada al terreno psicológico, donde la resistencia de los dos capacitados jóvenes hace que el guión resulte extremadamente interesante.  La manipulación por parte de ambos es perpetua,  y se recrea saltando entre la dicotomía que forman la justicia y la inmoralidad.

Gráficamente, puede decirse que Takeshi Obata nos deleita con un dibujo muy cuidado, lleno de pormenores que confieren profundidad a las escenas. Su estilo es fino y se recrea en los detalles.  Sus personajes son carismáticos  y los rostros (especialmente los de Light y L) expresan emociones que van más allá de las palabras.  
Esta serie japonesa es una de las últimas que han provocado una conmoción  mundial: adaptación animada, película , videojuegos y merchandising –  me pirro por conseguir una réplica inocente del Death Note- .

¿Por qué este éxito?  Bajo mi punto de vista, este manga es una soberbia obra donde ilustración y guión danzan parejos, y  la macabra historia del Death Note se convierte en un exquisito baile que sólo puede tener de techo el de la Opera de Viena.  Este junio Death Note, aterriza en la biblioteca.
¿Quieres bailar?

Fátima Elías
Danza macabra

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