Chunky Rice

Adiós, Chunky Rice / Craig Thomson. — Ed. Astiberri. — 125 p : b. y n.

A la hora de adquirir este cómic debo reconocer que el ser una obra del galardonado Craig Thomson esta vez me resultó secundario. Me enamoré perdidamente de la amable ilustración de la cubierta y del tierno nombre de la tortuga. Estos,  unidos a la pasión que siento por los galápagos, fueron los detonantes para que seleccionara esta novela gráfica para la biblioteca.
La abro. Ante mi, se extiende una playa donde se pierden unas huellas en la arena. De una solitaria tienda de campaña se escapa un susurro: “ Adiós, Chunky Rice”.  A continuación infiero que por la dedicatoria que realiza el autor, estoy ante  la metáfora autobiográfica de un joven  que un buen día se lanzó en bote al mar alejándose de la seguridad de saberse querido.  Pero Thomson va más allá y yo me quedo corta.

 Adiós, Chunky Rice no es solamente una despedida de un ratón para con su compañero. Es el sacrificio de un amigo que busca lo mejor para el otro. Es el hecho de convertirse en adulto, aunque uno todavía sea o se sienta joven. Es el querer mejorar el presente para pulir  las dolorosas muescas del pasado. Es  el viaje iniciático para encontrar un lugar en el mundo, sea en tierra, en el mar o en las islas Pontinas. El autoinflingirse heridas para que álguien aparezca y las cure.

Las viñetas saltan del presente al pasado, de un lugar a otro, de un punto de vista a otra interpretación diferente. Thomson, con maestría, nos arrastra por las ilustraciones para que nos identifiquemos con los sentimientos de los personajes y sus tristezas se hagan nuestras. Nos dolerá la pérdida en su acepción mayúscula, palparemos la absoluta soledad, nos morderá la conciencia que un niño inocente sea obligado a recrear la crueldad de un adulto.  Tendremos miedo, ausencia , melancolía.

No lo dejéis pasar, fancomiqueros. “Adiós, Chunky Rice “ es un mensaje en una botella, una misiva que nos avisa de que el mundo de los adultos es ola espinosa, pero dando por supuesto que siempre hay futuro y promesas de calma chicha:  lugares de esperanza.  

Fátima Elías Busto
Tortuga psicológica

Y ademas aquí tienes también la reseña sobre Chunky Rice de nuestro amigo Kike Benlloch

Anuncios