Misma diferencia

La misma diferencia y otras historias / Derek Kirk Kim. — Bilbao : Astiberri, 2006

Siete años después de haber finalizado el instituto, Simon Moore, probablemente el alter- ego de Derek Kirk Kim, se pregunta a lo largo de “La misma diferencia” por qué es fácil ocultar el pasado a los amigos, por qué no tiene novia ni hijos y por qué es difícil hallar no sólo el amor, sino un amor.
Hoy no será un día habitual para Simon. Cuando sale de su restaurante coreano favorito, donde mantiene con sus amigos una distendida charla, comenzará una breve aventura iniciática para averiguar quién es el tipo que envía cartas de amor al apartamento de su amiga en busca de la respuesta de su antigua inquilina. Esa tarde, Simon y Nancy expiarán  algunos de los pecados de la adolescencia que no han sabido asumir ni perdonarse.

Derek Kirk Kim tiene un buen estilo para dibujar paisajes y para definir las expresiones faciales de los personajes de la historia. Su lápiz es realista, pero no se puede dejar de observar un ligero trazo que se inclina levemente hacia la estética del manga. ¿Será acaso Kim el Taniguchi del mañana?  Y es que si  bien el tema de la autocompasión, el ombliguismo puro y duro o el existencialismo y el hastío son argumentos al que en los últimos tiempos se recurre una y otra vez en los comics o en las novelas, este autor lo hace bien. Podremos vernos o no reflejados en las vivencias de los personajes, pero los comprendemos por la sinceridad y claridad de sus pensamientos y actos, por la expresividad de su rostro, porque no existe nada más cotidiano que las inseguridades de un joven que ya es adulto.

Sí, es verdad que hay otras historias, muy breves, algunas divertidas e irreales, otras ácidas y frecuentes. Pero debo volver a leerlas, porque no soy quién para desgranarlas, no después de haberme entusiasmado tanto con la tarde que comparten Simon y Nancy.  Me es imposible ser objetiva. Sólo puedo recomendároslo fervientemente, pero leedlo disfrutando de las imágenes y de un Ben & Jerry’s.

Si las moscas comen la mierda del mundo… ¿Quién se come la mierda de las moscas?

Fátima Elías Busto

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