XXX Holic / Clamp. — Barcelona : Norma

¿Que ya se lleva publicando desde hace dos años? ¿Y qué? Esta serie abierta que acaba de aterrizar en la biblioteca y promete arrasar en las próximas elecciones, bien merece una reseña.

Nada de lo que hagan las CLAMP podrá ya sorprenderme, sobre todo tras ver el anime Code Geass, una suerte de Death Note pero con mechas en lugar de Shinigamis. Ya, quizá la comparación no sea exacta, pero me sirve para explicaros que las CLAMP han sobrepasado los límites de “princesita desmemoriada que quiere a súbdito bondadoso”. (Lo curioso es que el objeto de esta síntesis, Tsubasa RESERVoir CHRoNiCLE,  coincide en el tiempo con la acción del manga de mi reseña, xxxHOLIC).
No me malinterpretéis, no tengo nada en contra de Tsubasa o Sakura Card Captors, incluso son series que me agradan, pero prefiero a las CLAMP que escriben para un público más adulto, y en concreto xxxHOLIC me ha entusiasmado.

Kimihiro Watanuki es un muchacho que a pesar de usar anteojos tiene una vista mucho más aguda que la del resto de los mortales: él es capaz de ver a espíritus, demonios y otra serie de seres sobrenaturales que lo acosan y torturan. Watanuki está deseando librarse de esta maldición pero ignora cómo, hasta que un día, una fuerza extraña lo empuja a entrar en una tienda peculiar. La hermosa hechicera que la regenta, Yuko Ichihara, le propone un pacto: lo liberará de su tortura si a cambio Watanuki se compromete a trabajar con ella en el negocio.

Así, fascinado y a la par enojado por el carácter extravagante pero hipnótico de Yuko, Kimihiro vivirá historias trágicas, misteriosas, extrañas, terroríficas. Porque las vidas de los clientes que acuden a la Tienda no son precisamente sinónimos de serenidad.  

En cuanto a las ilustraciones, me veo en la obligación de afirmar que las del grupo CLAMP siempre son notorias, pero lo cierto es que, quizá debido a mi pasión por todo lo sombrío, de todas las obras de estas mangakas los dibujos de xxxHOLIC son los que más me han deslumbrado.  La alegría y el esplendor de las pizpiretas heroínas de otras series cede ante el aspecto gótico y lúgubre de este manga. El juego entre blancos y negros se equilibra como un macabro yin yang,  y es fácil que nos descubramos embelesados ante el cabello de Yuko, que se desparrama entre páginas cargadas de un humo siniestro.

Y en caso de que esta serie os resulte insuficiente, en marzo podréis disfrutar de la película “xxxHOLIC: El sueño de una noche de verano”, que se añadirá a las filas de los animes de la biblioteca. Pero por el momento, dejad que os seduzca este manga.

Fátima Elías Busto 
 
Luz 

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