MushishiMushishi / Yuki Urushibara. Ed. Norma.

Este magnífico manga ha sido adaptado a un anime de 26 capítulos repleto de paisajes que se tatúan en la retina, y en 2007 el mangaka y director Katsuhiro Otomo (Akira, Metropolis, Steamboy) ha realizado una adaptación cinematográfica con actores reales

En esta saga, Urushibara transmite leyendas que él mismo crea, es un contador de cuentos que se oralizan al calor de una taza de caldo o de sopa de miso.

Así, nos plantea la idea de que en el mundo existen unas formas de vida conocidas como "mushi" o insectos, antiquísimas y extrañas criaturas que no pertenecen al reino animal ni al vegetal, pero que están más cercanas al origen de la vida que cualquier otra especie. Los mushis habitan en la naturaleza materializándose en insólitas formas habitualmente invisibles a ojos humanos. Estos seres no suelen tener conciencia de estar haciendo daño a las personas, pero su esencia, en occidente, sería comparada a la de las caóticas hadas. Por lo tanto cuando de alguna forma interactúan personas y mushis, habitualmente porque éstos se hospedan en cuerpos humanos, los resultados suelen ser funestos.
Este hecho ha provocado que a lo largo de los siglos existan expertos que median entre los humanos y los insectos: los maestros “mushishi”. Ginko es uno de estos sabios, un hombre que recorre las aldeas tratando de ayudar a los huéspedes de los mushis, pero a la vez estudiando a estos misteriosos seres y los efectos que producen sobre nuestro género.

En cada capítulo de “Mushishi” acompañamos a Ginko a través de un mundo rural que nos evoca la era del Japón medieval. Descubrimos con este curandero que los mushis adoptan formas extrañas, que no se repite la misma variedad de insecto. Esto contribuye a que cada historia sea brisa fresca por la  diversidad de personajes. Además no asistimos al típico esquema de “disputa bondad/maldad, enfrentamiento, victoria de la bondad”; en Mushishi la resolución del conflicto termina en batalla sólo si Ginko se ve obligado a ello porque peligra la vida de los aldeanos. El Mushishi es un investigador respetuoso más que un exterminador, aunque a medida que avanza la serie comprendemos que la generalidad los compañeros de oficio de Ginko optan por la segunda opción.

Ginko, por la mano de Urushibara, nos ayuda a mantener la imagen de los mushis como algo ajeno a nuestro entendimiento, no como a entes malévolos. Debido a esto, las historias destilan un aura zen que nos hace meditar acerca de la complejidad de los seres que nos rodean y del halo místico que rodea un bosque o que enmarca una puesta de sol.

Por ello, que las disfruteis.
Fatima E. Busto

Luz

Anuncios