ciudad al atardecerLa palabra “Hiroshima” evoca el sonido de un avión solitario y la visión de una terrorífica nube en forma de hongo. Es un aguijón en el cerebro imaginar el horror del punto de colisión, el vómito de fuego, la gente deshaciéndose y los edificios desmenuzándose. Los hibakusha, como se denomina a los supervivientes de la bomba atómica, lo vieron y lo sufrieron perennemente, como una supurante herida en el cerebro que nunca llegó a cicatrizar.  Pero no seré yo quien  apriete más el comedón, porque aunque muchos mangakas han escrito acerca de Hiroshima, en este manga el tema se acaricia  sin ánimo de recrear lo espantoso del impacto de la bomba.

En la primera historia, “La ciudad al atardecer”, han pasado diez años desde que el “Little boy” sobrevoló los cielos de Hiroshima. Su protagonista, Minami, es una laboriosa joven hibakusha que vive con su madre en una pequeña ciudadela contruída tras la hecatombe y que desea seguir adelante con su vida. El amor comienza a florecer en su corazón y su agradable trabajo en un taller le acerca a la realidad que debió haber sido. Pero Minami sabe que en algún lugar del mundo existe un enemigo de una naturaleza tal que es capaz de aniquilar a miles de personas sin que se le erice el vello del alma e intenta asimilar lo que sucedió hace años, lo que todo el mundo lleva tatúado en la piel pero de lo que nadie habla.

En la segunda historia, “El país de los cerezos”,  pasamos a la generación de los años ´80, en un tiempo donde los hijos de los supervivientes más jóvenes están todavía intentando comprender lo que piensan y recuerdan sus padres, buscando encontrar la respuesta a sus actitudes, entreviendo todavía en sus ojos el reflejo de la enfermedad, el espectro de la plaga de la radiación.

El manga destila un sofisticado mensaje antinuclear que prende en nosotros de manera amable. El estilo de Kouno, delicado y hermoso, evoca la dicotomía de Hiroshima, una ciudad todavía que vive en la sombra del hongo que aniquiló cada ser vivo, un lugar en el que la gente se escuda en las actividades de la vida cotidiana, pero donde el telón de los edificios en ruinas es la lanza omnipresente de los hechos acaecidos un trágico 6 de agosto de 1945.

Fátima E. Busto

La ciudad al atardecer ; El país de los cerezos / Fumiyo Kouno. — Glenat, 2007 . — 102 p. [Ver Catálogo]

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