Los aficionados al cómic, especialmente los seguidores de las aventuras del galo Astérix, están muy enfadados, por decirlo de manera suave, con la campaña publicitaria de McDonal’s en Francia. En vallas publicitarias podemos ver al héroe celebrando la tradicional comilona con la que concluían los cómics pero esta vez comiendo una hamburguesa con patatas fritas en un “burguer” de la cadena norteamericana abierto en el poblado galo. El ya poderoso sentimiento antiestaunidense existente en el país vecino ha encontrado una razón más para manifestar su indignación ante la amenaza extranjera a su cocina y cultura. Parece que al final la aldea no era tan irreductible como Uderzo y Goscinny pretendían.

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