laguna llili CarréCuando vi este La laguna de Lilli Carré en la librería especializada no me pude resistir a su subyugante ilustración. Lo adquirimos para nuestro fondo pero, o bien se disfruta de esta obra en la biblioteca, o soy casi la única que ha percibido el magnetismo que provocan las imágenes de este tebeo. También cabe la posibilidad de que el dibujo no sea ni la mitad de bueno de como yo lo aprecio, pero considero que  hacer una reseña es darle más visibilidad.

La laguna nos narra una historia que se desarrolla a través de los sonidos. Es curioso el estimulante efecto mental que causan estas mudas sensaciones en otros tebeos de los que he disfrutado: el rebote de una pelota en un parque antes de una conversación provoca incoscientemente que su eco se extienda a lo largo de la misma, o el chasquido de un juego de cartas sobre una mesa sigue crujiendo mientras los jugadores están sentados en la mesa.

En este cómic, viñeta tras viñeta nos acompaña el incesante tic-tac de un metrónomo, la percusión de la lluvia en una ventana, el mistérico ulular de un búho, el cántico de los gatos maullando al unísono, la melodía de la extraña criatura que mora en el pantano.  Unos y otros sonidos acentúan la sutilidad de la narración y  establecen los ritmos de la historia.

Esta es una técnica sorprendente, pero quizá la razón de que los usuarios de la biblioteca no se lleven en préstamo La Laguna sea que el relato se diluye a través de las páginas para finalizar en una historia sin forma. Es  evidente que en La Laguna hay un ser que vive en el pantano y que atrae, como una sirena, a los habitantes de la aldea a un destino bastante húmedo. Pero lejos de conformar una leyenda, sugiere hechos.

En la familia protagonista la llamada de la criatura repercute en su cotidianía desde hace tres generaciones, pero la autora no profundiza en ellas. Cada capítulo se cierra con una viñeta que quiere representar una metáfora conclusiva de los sucedido, como un grupo de árboles, leños que arden para desaparecer en brasas, burbujas que preceden al silencio. Supongo que estas alegorias pretenden ser un un afán de Carré por aportar un esfuerzo literario en una obra concebida para ser ilustrada y, en un segundo plano mucho menos trabajado, para ser contada. Lástima; si hubiese hecho un tandem con un guionista quizá hubiese obtenido una obra excepcional.

Pero a pesar de las carencias narrativas os invito a manosearlo para disfrutar de sus virtudes, porque de verdad que este tebeo es, cuando menos, curioso.

La laguna / Lilli Carré– Barcelona : La Cúpula, 2009. — 77 p. : principalmente il. cor. ; 24 cm. — D.L. B. 4274-2009. —    ISBN 978-84-7833-855-9.

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