Portada del cómic Red HerringNadie confía en los gobiernos;  y menos en estos tiempos tan convulsos. Pero este es un blog de tebeos y la reseña debe ser aséptica, mas para analizar este cómic debo comenzar así,  pues no es de extrañar que las conspiraciones políticas se hayan vuelto tan omnipresentes en las tramas de cualquier medio de entretenimiento audiovisual y escrito, tanto como los enredos amorosos, los dramas de la cotidianía y los superhéroes.

El problema es que, al igual que los líos de mujeres despechadas, los hombres marrulleros y los justicieros vs villanos, el mundo político-conspiranoico también es susceptible de convertirse en un cliché. Lo que muchos ansiamos al enfrentarnos con unas viñetas, un libro o una peli es que nos sorprenda pese a ser una fórmula preestablecida, y la historia de David Tischman surge de estas aspiraciones.

Red Herring es la historia de Maggie MacGuffin, una ayudante del Congreso de Estados Unidos. A partir de una serie de acontecimientos que al principio resultan confusos conoce a un curioso personaje que cree haber descubierto una compleja cospiración en el Capitolio norteamericano. Tischman se las apaña para que la historia sea bastante vibrante tirando de giros y flashbacks que mantienen la curiosidad. Particularmente me ha gustado mucho la vuelta de tuerca que se le da a la enigmática Area 51.

Aunque la trama es seria (y en en este momento hablar de política es hasta doloroso) hay viñetas que provocan alguna sonrisa a bocajarro pero sobre todo mucha sátira inteligente. Sin embargo hay que reseñar que en ocasiones el autor salta de la perspectiva de Maggie a una tercera persona, narradora omnisciente de unos hechos que a veces la protagonista no debería conocer. Pero sin ser magnánima reconozo que pese a este fallo narrativo, el resultado final de Red Herring es una trama muy sólida: es ágil, tiene acción, héroes ingeniosos y villanos influyentes.

No puedo afirmar lo mismo de la ilustración. Para gustos hay colores y dibujantes;  aunque Philip Bond tiene un estilo único,  a veces resulta muy simpático y otras ridículamente torpe, especialmente cuando ilustra a los villanos. También suele usar una explosión cromática algo bizarra cuando el contexto requiere un pantoné más tenebroso. No me disgusta tanto como me gusta -enrevesamiemto a lo Bilbo Bolsón– pero la ilustración desmerece un poquito a la más que decente historia.

Te agradará si si eres fan de Expediente X o simplemente te apetece leer un buen thriller.

Red Herring / guión, David Tischman ; dibujo, Philip Bond ; tinta, David Hahn ; color, Guy Major ; [traducción, Albert Agut]. — Barcelona : Norma, 2011

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