La reciente muerte de Ray Bradbury autor de la inmensa Fahrenheit 451 hace que muchos de los aficionados saquemos a la luz la “cruzada” anticómics llevada a cabo en Estados Unidos a fines de la década de los cuarenta y primeros cincuenta.  En esos años diversos sectores sociales vinculados al fundamentalismo cristiano consideraron que los centenidos del cómic era una fuente de perversión para niños y jóvenes.  Las consecuencias de ese movimiento fueron numerosísimas hogueras públicas de tebeos y el establecimiento, en 1954,  del Cómics Code por no citar el estigma que ha envuelto al tebeo durante décadas.

La fotografía corresponde a una quema de cómics en el año 1948 en New York.  No fue un hecho aislado, hubo muchas y fueron publicadas por la prensa. Desde la perspectiva que da el tiempo algunos especialistas se están planteando si estas quemas no fueron el motivo de inspiración para que Bradbury escribiese su Fahrenheit 451. Desde luego las fechas coinciden plenamente… y la ignorancia también.

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