el martin pescador luis duranSumergida en la aldea bajo el pantano  (¿Bajo qué orillas nadaré yo cuando llegue mi hora?)

             Extraviada entre espejos  (¿soy Alicia, soy la madrastra, soy yo o yo soy al otro lado? )

Perdida en su voz ( ¡Ah del bardo!:  Luís Durán)

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pantano_Luis Duran

Esta novela gráfica es la más inquietante que he leído de mi idolatrado Luis Durán. Es cierto que sufrí lo indecible mientras Bernard, el protagonista de Atravesado por la flecha, desangraba su vida en pos de una suerte de Tanelorn inalcanzable, pero esa cabalgata a través de los sueños me condujo entre nomeolvides, esperanzas y un extraordinario jinete al que hoy todavía imploro destierre las pesadillas.

Sin embargo El Martín Pescador genera en mis entrañas lo que en su momento incubé al leer V de Vendetta: rabia e inquina contra la ralea política.

En esta historia, Altán, un político odioso y degenerado vampiriza a Martín, un solitario profesor de literatura de esos que escriben libros que imagino puros y desnudos de formulitas y grandilocuencia (si fuesen pintura, reviviría un “amanecer con monstruos marinos” de Turner, por ejemplo). Altán ansía crear un líder intachable de curriculum mentiroso a base de la vida de Martín, que como una mariposa en la red de una araña y avisado por el delicioso personaje de Arearea, siente absorvida su vida por la oronda sanguijuela. Pero mientras mis manos se aferraban al tebeo presas de odio, sacudiéndolo para rescatar a Martín de la inexorable telaraña, de pronto el sonido de decenas de flautas sobre un túmulo reciente sosegó mi ira desbocada. Porque Durán es único diseccionando múltiples biografías  para coserlas entre sí  con maestría a lo largo de  todo del cómic.

La forma en que Durán ilustra esta historia refleja a la perfección lo que nos está contando. Los diálogos sangran poesía que cobra vida a través de las páginas, el guión es arte en sí mismo mediante letras y pintura.El blanco y negro nos abofetea desde las viñetas haciendo que las palabras del autor pesen sobre nosotros incluyéndonos como parte de la aventura. Así pues la vida robada de Martín, el poeta Martín, y su impotencia ante el dominio del corrupto, pesan sobre nosotros como “tapas de algún féretro, como puertas que se cierran”.

Y es que caramba con Luis. Este hombre, sin alaracas y sin un diccionario de sinónimos con las palabras más pretenciosas del castellano, es el paradigma del gran escritor. Durán,como un arquero, expresa exactamente lo que quiere contarnos  y asaeta sus frases en la diana de nuestra mente.

Editada en tapa dura por Dolmen Editorial, El Martín Pescador es una inmejorable lectura para cualquiera, pero especialmente para los apasionados de esos relatos oníricos y atemporales en los que nos mece Luis Durán.

NIVEL DE MOLARIDAD MÁXIMA.