lossurcosdelazarportadaAl igual que me pasa con las películas bélicas, no me gustan los cómics cuyo eje argumental se centra en las batallas de una/s guerra/s. Ojo, esto no quiere decir que no me gusten los libros que giran en torno a un período de guerras, lo que me aburre sobremanera son las batallas en sí. Os juro que lo he intentado, pero “Historias de guerra” de Garth Ennis, “Hazañas Bélicas”, “División azul” de Fran Jaraba, “Puta Guerra” de Tardi… han pasado por mis manos y me han dejado un regusto amargo en la boca e indiferencia de la primera a la última página.

Entiendo la importancia de este tipo de cómics, su compromiso social, su valor histórico y su importancia para generaciones que, como la mía, no han vivido en sus carnes uno de los episodios más dramáticos de la historia española. Pero siendo totalmente honesto, y teniendo en cuenta la guerra tan diferente a la que nos tenemos que enfrentar todos los días, prefiero aparcar el pasado y dedicar mi tiempo a desentrañar los misterios del presente. Por eso, no fue hasta que caí en la propia trampa que me había creado -sin el pasado no podemos entender el presente-, que me decidí a leer “Los surcos del Azar”. Bueno, eso y mi curiosidad por saber el motivo por el cual, además de encandilar a crítica y público, fue la obra más prestada en nuestras bibliotecas el año pasado.

Ahora, una vez terminado, sólo lo podría describir con una palabra, Increíble. Increíble, porque además de la, ya de por sí, ardua tarea de documentación, de recuperación de la memoria histórica, de valentía por el posicionamiento político del autor, de innovación sobre un tema manido…; Paco Roca es capaz de presentarnos de manera simple una obra extremadamente compleja. Una complejidad, a nivel gráfico y narrativo, con elipsis temporales en dos tiempos muy diferenciados (pasado y presente), con tintes corales, flashbacks, … que no sería lo mismo sin el protagonista que da sentido a la historia, Miguel Ruiz. Un personaje ficticio que, además del alter ego del que el autor obtiene las entrevistas necesarias para desentrañar la verdadera historia de “La novena“, nos obliga a desgeneralizar la guerra, al ver, a través de sus ojos, los horrores a los que se tuvo que enfrentar cada uno de los participantes en la II Guerra Mundial.

Un tema que dió el pistoletazo de salida de la reseña de Maus y gracias al cual este apátrida, que ha combatido en demasiados frentes como para querer regresar a algún lugar, nos emociona a la vez nos provoca repulsa. Emociones encontradas que como soldado, preso, exiliado, amante, vencido, casacarrabias, ingenuo, feroz, arrepentido y, sobre todo, luchador, perseguirán al lector por los senderos que durante toda su vida Miguel Ruiz rechazó, nuestra propia historia.

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