BarbapapaLos que, como yo, defendemos y hacemos valer el loable trabajo de crear cómics para niňos queremos rendir un homenaje a Talus Taylor (1933-2015) por idear unos personajes llenos de belleza y colorido: La familia Barbapapa.

Este profesor de biología vivía con su esposa Annette Tison en una casita ajardinada llena de animales rescatados de desastres ambientales. La propia Annette aseguraba en los medios franceses que en ese ambiente idílico habían sido muy felices y que, como matrimonio, casi nunca habían discutido.

Bajo el lema “queremos tener a los niños informados sobre todo” la pareja publicó en 1970 una primera historia donde el protagonista era un héroe de color chicle que podía deformar su cuerpo a voluntad. Fue así cómo nació Barbapapá, un personaje que recuerda a un caramelo gomoso. Como curiosidad añado que “Barbe à Papa” es la palabra francesa que designa el “rico, rico, delicious” algodón de azúcar.

En la primera historia, Barbapapá viaja solo y en su aventura rescata a los habitantes de una casa en llamas. Más tarde, Taylor y Tison lo complementan con una esposa “Barbamamá” y siete niños de lo más colorido:

  • Barbalalá, la verde: apasionada de la música, su fetiche es una lira.
  • Barbalib, naranja:las gafas son la seňa de Barbalib es una lectora empedernida.
  • Barbabella, de color morado: la Venus de la familia, paradigma del amor y la belleza.
  • Barbazoo, el amarillo: el hermano apasionado de los animales.
  • Barbabello, negro como su mamá: adora las artes en general y es el único peludo, de hecho recuerda a la brocha de un pincel.
  • Barbaluz es azul: el hermanito científico.
  • Barbabravo, el rojo: es el fortachón y deportista de la familia.

Estos cambiaformas que vivían entre los humanos fueron publicados (y más tarde emitidos en televisión en pequeños cortos de 5 minutos) en un momento en el que el mundo occidental se concienciaba en favor de la protección del medio ambiente. Las historias de los Barbapapá celebraban también las energías renovables, la biodiversidad y la protección de las especies.

Los Barbapapá hicieron gala de una vida familiar ecologista que, lejos de adoctrinar y resultar aburrida, gracias a sus miembros extravagantes pero amorosos tenía hordas de niños fans en todo el mundo.

De hecho en el pequeño homenaje que escribí en mi muro del facebook, una de mis amigas más metaleras me sorprendió regalándome un vídeo con la sintonía de la serie, afirmando que de peque le encantaban. Porque los buenos tebeos de antaño son los buenos tebeos de siempre.

Gracias, Talus Taylor por hacer de tus criaturas parte de mi bonita infancia y… ¡¡larga vida a los Barbapapá!!

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