Día Internacional de la mujerDespués de Fun Home, una familia tragicómica (Reservoir Books, 2008) Alison Bechdel vuelve a sorprendernos con un nuevo prodigio de sinceridad en ¿Eres mi madre?.

La autora escribe y dibuja una historia autobiográfica en la que va recordando, como a borbotones, experiencias, conversaciones, sueños, situaciones… con los que va construyendo el mosaico de su personalidad. Y lo hace como si fuera una sesión de terapia en público; Bechdel se desnuda ante nosotros y nos cuenta sus obsesiones, sus miedos, sus frustraciones y las relacionales con sus parejas y sus terapeutas.

Se abre en canal para este exhaustivo repaso a la relación con su madre haciendo alarde de una honestidad brutal. La describe como una apasionada actriz amateur, obsesionada con la lectura y los crucigramas, amante de la ópera y marcada por la homosexualidad de su marido (y posteriormente de su hija). La retrata como una mujer fría y distante a la que teme, ama y respeta a partes iguales y a la que únicamente consigue acercarse al final del libro.

Con una estructura compleja y ambiciosa, va salpicandoEres-mi-madre-alison-bechdel_01g la narración con referencias teóricas y literarias. Reproduce párrafos completos de Donald Winnicot (célebre pediatra, psiquiatra y psicoanalista inglés) y de Virginia Wolf, creando caminos paralelos entre realidad, teoría y ficción.

Mientras el lector mira por la cerradura de la puerta, Alison abre su vida de par en par al igual que lo hizo con Fun Home. En esta novela comenzaba a explorar la relación con su familia y en especial con su padre, homosexual reprimido que terminaría suicidándose. Más accesible que el cómic que nos ocupa, (tiene una estructura narrativa y un arco emocional mucho más simples) Fun Home habla sin tapujos sobre su padre, quien prefirió suicidarse al escándalo público y al divorcio. La obra fue un éxito por la forma de abordar un tema tan delicado. Y como curiosidad os cuento que fue incluido en algunas universidades estadounidenses como lectura obligatoria, al igual que los grandes clásicos de la literatura.

La propia Alison dice: “Si hubiera crecido en un entorno feliz y acogedor, donde las emociones se expresaban abiertamente, tal vez estaría haciendo otro trabajo”.

Es una mujer valiente, lo reconozco, no le asusta desnudarse ante el mundo y contarlo todo. Aunque honestamente me queda una duda: ¿la admiro por convertir años y años de psicoanálisis en un rentable trabajo, o le doy un cinco raspado porque lo que ha creado es una brillante muestra de exhibicionismo emocional?

¿Tú que dices? Acércate por cualquiera de las Bibliotecas Municipales y crea tu propia opinión.

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