Cartel_Club de Lectura de CómicsSon ya tres años los que llevamos al frente del Club de Lectura de Cómics en la biblioteca Forum Metropolitano. Tres años en los que nos hemos hecho un hueco en el corazón de nuestros usuarios proponiéndoles – proponiéndonos – lecturas comiquiles de todo tipo. Desde cómic Americano hasta manga, pasando por cómic europeo, español, gallego, para niños… hemos buscado lecturas apasionantes, que generasen debate, que tuvieran una actitud crítica y/o rompedora con lo que establecido tanto en el noveno arte como en la sociedad actual, lecturas que nos hagan crecer o que simplemente, nos recuerden el amor que profesamos a este medio que nos ha dado tantas alegrías y por el que hemos derramado lágrimas y sonrisas a partes iguales.

Tres años de reuniones secretas, casi de espionaje, examinando, desmantelando y redefiniendo cada uno de los tebeos que caían en nuestras manos. Tres años compartiendo y expresando nuestros pensamientos en un grupo reducido de personas. Tres años de silencio que romperemos hoy. Porque a partir de hoy compartiremos de manera escueta, simple y algo esquemática todo lo que se cuece en el club (siempre y cuando el que aquí escribe se acuerde de todo lo que en hora y media se ha dicho). Así, cada mes podréis comprobar vía web si vuestras teorías, confabulaciones y tiranteces para con las obras de BD diseccionadas en el club, coinciden con las nuestras. Abrimos la veda y esperemos que el debate con Blacksad.

Con poco más de la mitad del aforo y después de presentar los cinco volúmenes que componen la obra de Guarnido y Canales (sobradamente conocida por todos), además de otros cómics de género negro que posteamos recientemente, nos pusimos a analizar el primer tomo en su complejidad. A pesar de que todos los miembros del club coincidimos en que el guión no estaba a la altura de las ilustraciones, concluímos que, a pesar de ser una obra de presentación de personajes (más comercial, asequible y orientada a abrirse un hueco entre los grandes títulos de principios del 2000), si que es una obra compleja. La complejidad proviene de la propia ilustración que aporta a la obra una maravillosa planificación de página elaborada gracias a una enorme labor de documentación. Sin embargo el verdadero valor, a la vez que acierto de la obra, es la creación gráfica de unos personajes que a pesar de reconocibles dentro del género adquieren un carácter icónico dentro del mismo. Y es que presentarnos una obra ambientada en los EEUU de la primera mitad del s. XX cuyos personajes están representados por animales que se comportan, desde un punto de vista humano, como la propia especie a la que pertenecen, es de nota. Así, de un plumazo, te evitas presentaciones interminables de personajes que aporten cierta coherencia a una historia que ya de por sí es corta -48 páginas-, jugando con la percepción intuitiva del lector. Haciéndola, aún si cabe, más visceral. Y a esto ayuda mucho el color. Con tonos oscuros y una amplia paleta de marrones y grises, Guarnido nos pone en antecedentes de como es el presente de nuestro personaje principal. Un presente que tiene como antítesis gráfica un pasado con colores pastel e ilustraciones de trazos más suaves.

Un 10 de media que nos puso los dientes largos para la obra que comentaremos la semana que viene: Píldoras azules

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