Después de una obra intimista basada en las relaciones personales e interpersonales, después de la crítica encubierta y el hastío hacia una sociedad cada vez más enquistada, después de acercarnos a los secretos más ocultos de Andi Watson… teníamos ganas de cambiar radicalmente de estilo. Y vaya si lo hicimos: pasamos de la tinta sutil a la emborronada, de unas viñetas con grandes dosis de humor inglés a otras con grandes dosis de acción, de un guión que prevalece sobre todo lo demás a un diseño de cómic global, de la popularidad de vivir en el anonimato en una ciudad industrializada al anonimato de que todo el mundo te conozca en un remoto pueblo perdido de Michigan, de un “Desayuno por la tarde” a “Una historia violenta”.

Con esto, se puede decir que somos gente de contrastes, y eso se ve reflejado también en nuestra selección de cómics. Una selección que, para gusto y disfrute de los miembros del club, ampliamos con un buen puñado de novedades a finales de este pasado marzo. Huelga decir que los primeros en ojearlas y llevárselas en préstamo fueron ellxs. Así: El caso Sorge, Gran hotel abismo, Bella muerte: el oso, El ala rota… dejaron momentáneamente nuestras estanterías para gusto y deleite de los participantes en el club.

La presentación de novedades siempre da lugar a hablar y/o nombrar todo tipo de títulos, presentes o no en nuestras estanterías, así: Berlín ciudad de piedras de Jason Lutes, El invierno del dibujante de Paco Roca, Los profesionales de Carlos Giménez e incluso gran parte de la obra de Jason… se colaron en nuestra reunión para aumentar aún más el espectro de temáticas, recomendaciones y títulos de los ya habíamos presentado. No faltó la anécdota curiosa, y es que parece ser que la palabra manga había sido utilizada por primera vez por el artista Hokusai. A la mente se nos vino inmediatamente la ilustración de “La gran ola de Kanagawa” que pudimos ver de nuevo a través de la pantalla del ordenador. La ilustración, causó tal impacto que algunxs quisieron llevarse a casa una copia en papel.

Mientras divagábamos acerca de los mangas, de Hokusai y de su pintura más conocida, vino a la mente, de uno de los miembros del club, el informe realizado por Tebeosfera sobre La industria del cómic en España. Este informe de carácter anual analiza concienzudamente el número de cómics, páginas, autoría, periodicidad, formatos… de los tebeos editados en España. Cien páginas que ponen de manifiesto el dulce momento que atraviesa el cómic en nuestro país. Dulce momento del que, según este miembro del club, las bibliotecas públicas tenemos gran parte de culpa; ya que nos hemos especializado en la materia y hemos puesto todo de nuestra parte para hacer llegar los cómics al mayor número de público. Incidía en la buena colección de cómics de la que disponemos y en la posibilidad de acceder a títulos que están en otra bibliotecas.

Después de este enorme halago y barriendo un poco más para casa, recordamos el encuentro con Antonio Altarriba y Kim que tuvo lugar en la biblioteca Rosales. Un encuentro marcado por su última obra conjunta, El ala rota, en donde Altarriba hace un retrato de un sector de la España de la posguerra a través de la figura de su madre. Un encuentro que nos dejó un muy buen sabor de boca y que nos dió ganas de que otro cómic del mismo tándem creativo, El arte de volar, se convirtiese en una de las lecturas del club.

Para acabar esta parte introductoria, quisimos recordar la exposición que Miguelanxo Prado ha presentado recientemente en el Kiosco Alfonso. Una retrospectiva de su obra que repasa, a través de más de 300 ilustraciones, sus últimos 13 años de carrera y de la que, cabe la posibilidad, tengamos visita guiada.

A partir de aquí, comenzamos a hablar de la obra en cuestión. No pudimos evitar comparar el cómic con la película y lo primero que nos vino a la cabeza fue el papel que realizó Viggo Mortensen (El gran Aragorn en “El señor de los anillos”) en ella. Este personaje principal fue una de las grandes interpretaciones del actor; un papel en el que presentó gran cantidad de matices y estilo propio unido a una gran preparación física. Quizá la película no sea tan coral y el final, a pesar de estar rodado por Cronenberg, es bastante menos impactante que el de la obra original, pero aún así consideramos que es una buena adaptación.

Después de la referencia cinéfila no nos pudimos olvidar de dos obras con temática relacionada que han marcado un antes y un después en las películas de gánsters. Una, El padrino, obra imprescindible del género y uno de los grandes filmes de todos los tiempos; y otra adaptación de una novela gráfica, Camino a la perdición. Una obra cuya trama, original y rompedora, se desenvuelve al principio de los años 20.

Dejando el cine a un lado vimos que, a pesar de que se tratan los grandes temas del género (venganza y redención, lucha de poderes, vasallaje a cambio de protección de la familia…) nos encontramos con una obra muy diferente. Primero por la ubicación de la trama y los resultados de esta. Solemos estar acostumbrados a que este tipo de historias transcurran en grandes ciudades y aquí es todo lo contrario; un pueblo inhóspito, de ambiente familiar, en donde todxs se conocen y se cuidan entre ellxs. Esto da lugar a que la trama se vaya hilvanando finamente y no se precipite de pronto a su intenso final. Y por otra parte tenemos la ilustración. Un trazo sucio que parece, por veces, poco cuidado pero que si le dedicas el tiempo suficiente descubres todo lo contrario. Si bien tenemos que decir que en nuestra charla hubo tanto detractores como admiradores del estilo, no podemos obviar que hay un enorme trabajo en cada una de las ilustraciones; sobre todo por saber traspasar al papel ese mundo de sombras en el que nos estamos moviendo. Un mundo cruel, sucio, salvaje y visceral que encuentra en los lápices de Vince Locke la representación gráfica perfecta.

No pudimos evitar fijarnos en parte de los desvirtuados valores que nos llegan de EEUU a través de su arte. En la lucha por el control y el dominio territorial con la violencia como práctica habitual; en el perfecto engranaje de sociedad alienante que vemos desde nuestro país y en la importancia y el poder que, desde un punto de vista ético, ejerce el dinero en su sociedad. A raíz de este punto se creó un pequeño debate acerca del Capitalismo entendido desde un punto de vista ideológico frente a un punto de vista moral.

Para acabar vimos el paralelismo que tiene e la historia con la cadencia de western tradicional, al igual que otras obras que tratan de temas diferentes como puede ser Star Wars, y tuvimos un pequeño debate acerca de la eutanasia. No hubo tiempo para más, pero ya habréis notado que una hora y media da para mucho. Hasta la próxima.

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