La gran mayoría de los que están leyendo estas lineas, coincidirán conmigo en que no tenían ni idea de quién era Jessica Jones hasta que Netflix cogió al personaje, creado por Bendis y Gaydos, e hizo una de esas series tan imprescindibles como necesarias.

Por desgracia, mi modus operandi ante cualquier serie-película basada en un libro, me llevó a pasar meses sin disfrutar de las hazañas de tan intrépida ex-heroína (mientras todxs mis amigxs me la ponían por las nubes) hasta que los cómics estuvieran disponibles en nuestras bibliotecas. El primero ya cayó en mis manos. Así que mientras espero a leerme lo que me queda no me he podido resistir a escribir esta reseña y contaros qué nos vamos a encontrar.

Ya en las primeras páginas vislumbramos que la historia va a ir por derroteros diferentes a los que Marvel nos tiene acostumbradxs. Para empezar, la personaje principal (que es bastante arquetipo de la novela negra -taciturna, problemática y solitaria-), ha decidido prescindir del título de superhéroe a pesar de seguir teniendo superpoderes. Intenta vivir una vida propia al margen de las grandes hazañas y las problemáticas que éstas conllevan; creando, de esta manera, un conflicto de personalidad, que se va desarrollando poco a poco mientras avanza la historia. Dotando a esta de más realismo, humanidad y dramatismo a la vida de la protagonista.

Por si fuera poco, es este conflicto el que actúa como filtro en la presentación del resto personajes de la marca. Así, vemos a nuestros superhéroes favoritos desde un punto de vista antitético al que Kurt Busiek nos había mostrado en Marvels. Aquí el heroísmo se convierte en pragmatismo, la interrelación entre personajes en conveniencia y el paso del tiempo en desesperanza. Todo ello empañado por esa mezcla de hastío y envidia que ejerce la nostalgia de su pasado; el dolor de lo que pudo haber sido y no fue.

Sí, Jessica es el paradigma de perdedor que tanto nos gusta ver: una mujer que lucha contra la derrota en cada página. Un personaje duro y escéptico que ha vivido, y se mueve como pez en el agua, en ambos lados de la ley. Una superheroína, completa y compleja, que mira con escepticismo la realidad humana en un mundo dominado por superhumanxs.

Jessica Jones es única. Y aunque, en mi humilde opinión, no sea el mejor trabajo de Bendis (Jinx y Torso están arribísima) este primer tomo me ha hecho descubrir que las mayores hazañas son las que has logrado hacer con tus propias manos.

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