Con el recuerdo de Stan Lee aun reciente cabe recordar uno de sus trabajos más destacados, The Amazing Spiderman, donde creo a uno de los personajes de cómic más iconicos de todos los tiempos junto al dibujante Steve Ditko. Panini Cómics comenzó su linea editorial Marvel Gold, que recopilaba clásicos en tapa dura, con la públicación de una de las más laureadas etapas del famoso Hombre Araña de Marvel, la que realizó el propio Lee junto al sustituto de Ditko, John Romita Sr.

Este tomo, que recopila los números 39-58, los Annual 3 y 4 del vol 1. de The Amazing Spiderman así como el magazine Spectacular Spiderman, el número 14 de la antología Marvel Super-Heroes y el sexto número de la colección humorística Not Brand Echh y , comienza con una pérdida, Steve Ditko (también tristemente fallecido este año), abandona la colección debido a discrepancias creativas con Stan Lee sobre la identidad del gran villano de la serie, el Duende Verde. Mientras que Ditko quería que fuese una persona desconocida para dar la sensación de que Spiderman es un héroe de la vida real y podría ser cualquier persona, Lee quería optar por una solución más típica al querer que el villano fuese alguien cercano al protagonista, en este caso sería el empresario Norman Osborn quien estuviese tras la máscara, que es lo que acabaría pasando finalmente y lo que propiciaría la marcha de Ditko.

Esta partida deja paso al sustituto del creador gráfico del trepamuros de Marvel, John Romita, que en ese momento era el dibujante de la colección de Daredevil, diametralmente opuesto al estilo anterior de la serie ya que mientras que Ditko era un habitual de los cómics de terror, su reemplazo vendría a ser alguien formado en los cómics románticos tan habituales de los 50. Por ende, los puntos fuertes de Romita vendrían a ser unas escenas de acción más heroicas, mujeres más bellas, etc… Pero destacando especialmente los grandes momentos que ilustra y que pasarán a la historia del personaje como Peter Parker alejándose del traje de Spiderman tirando en un cubo de basura.

Este tomo también nos muestra las primeras apariciones de algunos villanos ya habituales del panteón arácnido como el Conmocionador (Shocker), el Rino y muy especialmente el gran jefe del crimen del Universo Marvel, Kingpin, que goza de gran fama debido a la interpretación del actor Vincent D´Onofrio en la adaptación televisiva de Daredevil en Netflix. También debutan secundarios clave como Joe “Robbie” Robertson, jefe de local del Daily Bugle pero sin duda el debut más importante del tomo es el de la vecina de Peter Parker, Mary Jane Watson, que en un futuro estará destinada a ser el gran amor del personaje. Lee vuelve a usar aquí su habitual recurso del triángulo amoroso con Spiderman, Mary Jane y el principal interés romántico del personaje en aquella época, Gwen Stacy, como telón de fondo. También nos muestra que Spiderman es un personaje en constante evolución ya que deja de vivir con su tía May en Queens para compartir un piso de estudiantes junto al que sería su mejor amigo, Harry Osborn, hijo de Norman.

En definitiva, pese a la marcha de Steve Ditko, Lee y Romita dan lugar a una segunda etapa de grandeza para Spiderman: Se introducen nuevos personajes, el personaje sigue creciendo y evolucionando sin echar a la vista atrás así como cada vez es más fácil  identificarse con él y los problemas tan típicos de su edad. Una lectura muy recomendable.