Son muchos y muy buenos los cómics infantiles que han llegado este año a nuestras estanterías y como ya hemos visto, en la guía Historias de Regalo os recomendamos 5 de los que más nos han gustado. Hoy profundizamos en los que, en mi opinión, destacan de todos los demás por crear un gran universo propio, por sus personajes carismáticos y por su apuesta estética brutal. Estamos hablando de Más allá del jardín y La sociedad de los dragones de te. Dos obras maestras.

La sociedad de los dragones de te

La sociedad de los dragones de te, de Katie O´Neill, editado por La Cúpula y ganadora de dos premios Eisner este año, es una auténtica delicia en todos los sentidos. Cuenta la historia de Greta, hija de la herrera del pueblo, quien encuentra un dragón de té y lo lleva a su dueño, entrando en el particular mundo de estas criaturas adorables y hogareñas, de cuyos cuernos nacen hojas y flores de las que se hacen deliciosos tes con propiedades mágicas.

Se trata de una historia de fantasía que transmite el gran valor de la amistad y que hay tradiciones familiares que no deberían perderse. Es una lectura dulce y entrañable sobre la importancia el cuidado, la paciencia y las cosas bien hechas.

Los dibujos son espectaculares, el uso del color es magistral, la disposición de viñetas en la página es maravillosa y la calidad de la edición es exquisita. Es un canto al amor con mayúsculas (a todos los tipos de amor), que te deja con una sonrisa en la cara cuando terminas de leerlo.

Más allá del jardín

Over the garden wall, de Pat McHale y editado por Norma, viene de una miniserie de animación de Cartoon Network, de 10 episodios, en la que dos hermanos se pierden en el bosque de Lo Desconocido y se encuentran con misteriosos personajes mientras intentan volver a casa. Wirt, el hermano mayor, tímido y miedoso y Greg, el pequeño, tierno, despreocupado y divertidísimo, vagan por el bosque rodeados de un ambiente mágico y tenebroso.

La estética está basada en los dibujos de los años 20, con mucho detalle y de estilo macabro, aunque hay una inocencia oscura, como de juguete antiguo que resulta inquietante y deliciosa a la vez.

Para disfrutar del tebeo en todo su esplendor, es mejor haber visto la serie antes, si quieres que lo surrealista de las historias cobre algún sentido. Hay que decir también que la música es fundamental en este universo. Si habéis visto la serie, seguro que habéis cantado más de una vez la ya mítica “Hay patatas y melaza” , un hit totalmente pegadizo. Y las últimas páginas del cómic son las partituras de los temas más importantes, un detalle genial.

Fun fact #1: en la serie la voz de Wirt es de nuestro adorado Elijah Wood.

Fun fact #2: hay quien ve en esta joya una versión para niños de la Divina Comedia de Dante.

Por supuesto disponibles ya en vuestra biblioteca más cercana para llevároslos y disfrutarlos en casa.

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