Un miembro del club nos propuso hace ya tiempo que dedicásemos una sesión a Corto Maltés. Desde aquel día, este personaje icónico para varias generaciones de lectores de cómic, ha formado parte de nuestras lecturas cotidianas. Cinco años después volvemos a comentar su primera historia publicada, ya sin ningún tipo de tabú y con la certeza de que la crítica constructiva nos hace mejores lectores.

Después de mostrar el amplio abanico de recomendados (entre los que se encontraban gran parte de la obra de Pratt), nos dejamos embaucar por la primera página de la BD para que fuese el océano pacífico (personaje principal al inicio de la novela) el que nos revelase el devenir de la historia. A través de esta “revelación”, debatimos acerca de lo manidos que resultan este tipo de recursos narrativos y su función nula en esta historia (no tiene ningún tipo de continuidad argumental).

Una vez acabado el debate descubrimos, a través de las sombras y el color de estas primeras páginas, que la obra original se editó en blanco y negro. También destacamos que se notaba que era la primera obra de Corto dada la confusión que nos provoca tanto el apartado gráfico como el devenir de la historia. De hecho, da la sensación de que el cómic es una prueba de situaciones y personajes para futuras tramas.

En cuanto al tratamiento de personajes nos pareció más interesante, desde un punto narrativo, Rasputín que Corto. En palabras de los miembros del Club: éste interviene tan poco en la acción que los hechos transcurrirían de la misma manera sin que estuviese.

No todo va a ser malo, así que como puntos fuertes a destacar observamos: que era muy adelantado a su época en cuanto a temáticas a tratar y tratamiento de los personajes, la documentación para recrear diversos núcleos menos conocidos en los que transcurre la 1ªGM, la coralidad de los personajes, el concepto de historia para lectores más adultos.

Nos vemos en la próxima