Estamos deseando saber que pasará esta tarde en el CLC. Auguramos un gran debate y un posicionamiento férreo a dos bandas entre partidarixs y detractorxs de la obra más escandalosa, desgarradora y loca que hemos leído hasta la fecha en el Club: Helter Skelter de Kyoko Okazaki. Un multipremiado manga que se erige como un cruel e impresionante retrato del capitalismo en general y de la sociedad japonesa en particular. Una historia difícilmente imaginable, pero aún así factible, que lleva sus temáticas a los límites de la razón para mostrarnos, sin filtros y sin censura, el fin del individualismo por parte de la sociedad de consumo. ¿Quieres saber más?, pues vamos allá!!

En Helter Skelter nos encontramos con una historia de ascenso y fracaso. Un «camino del héroe» malévolo y disfuncional. Una espiral de autodestrucción física y psicológica -interesantísima a nivel de desarrollo y de estructura narrativa gráfico-escrita- que se fundamenta a través del paradigma del individuo tipo del capitalismo feroz: Una persona maleable, inestable y presa de la opinión de tercerxs. O lo que es lo mismo, un/a ciudadanx medio que se encuentra a completa merced de las necesidades puntuales de las grandes corporaciones.

La crítica social está servida, pero ésta se va llevando poco a poco a los límites de la realidad para convertir a la personaje principal en algo más. Una especie de Frankenstein contemporáneo que, con el ideal de belleza/perfección como cabecera y la cirugía experimental extrema como medio de vida, quiere conservar, a toda costa, el status y la fama. Así, vemos como la inestabilidad mental va haciendo mella y la locura y la fealdad se van instaurando en cada célula. Esto hace que se vea «obligada» a saltarse todos los estándares sociales por los que ha regido su vida y acabe siendo un lastre para todxs aquellxs que la han manipulado.

Paradójicamente, esto hace que se vaya sintiendo, cada vez, más libre encontrando, en la completa destrucción de su propio ser, una especie de redención personal. El contrapunto necesario, que necesitamos como lectores, para observar la decadencia de una sociedad en la que las personas renuncian a su propia identidad en pos de la estandarización del comportamiento de masas.