Los que me conocen saben de mi debilidad por la literatura de espada y brujería, los tebeos, las películas  y juegos de aventuras, las series de SciFi y fantasía…  mi conocimiento de  todo tipo de reinos imaginarios es muy rico por eso puedo ser muy crítica cuando lo que leo no cumple con mis expectativas o me resulta un mero popurrí de historias publicadas hace tiempo.  Cuando empecé a leer  Freaks Squeele rápidamente visualicé las peripecias de Harry Potter y Tim Hunter disfrazadas de una suerte de instituto Xavier,  pero al ver al resto del alumnado a los ingredientes hay que añadir los dibus de “ Casper, escuela de Sustos” o si me apuráis, a las monstruítas más fashion de Mattel.

Pues sí, fancomiqueros… empecé leyendo un guión reconocido para cerrar  las tapas con la impresión de haber disfrutado de un frenético espectáculo. – ” Cielosanto”!  O todavía mentalmente formo parte del aparent target al que va destinado este cómic (más bien juvenil) o estoy ante el resultado de un excelente pudding tebeíl.

Sopeso ambas opciones y me decanto rápidamente: Squeele Freaks es un híbrido entre el tebeo americano y el manga,  con resultado de matrícula.  En el ritmo de la narración y en las escenas de lucha, donde las viñetas carecen de la disposición tradicional,  el predominio del manga es absoluto  pero se camufla en el diseño del total, que es un magistral.  Los trazos de pluma son primorosos y el autor, porque él lo vale,  se da el lujo de cambiar la forma de estilo, experimentar con el color, el sombreado, las líneas cinéticas o el blanco y negro más radical.

Huy, que he hablado de la ilustración antes de deciros de qué trata … pues de un trío de aspirantes a superhéroes (algo necorillas) en una escuela de segunda fila. Váis a encontrar un montón de clichés (además de todo lo mencionado en el primer párrafo, sumadle batallas en los baños con estudiantes ligeros de ropa) pero todo se va interpretando como un sorprendente circo iconoclasta.

En resumen, este es un tebeo aparentemente para jóvenes pero que le gustará a cualquiera que quiera leer aventuras frescas y divertidas, además de poder deleitarse con una pluma excelente.

PD. La edición en rústica de Dibbuks  es de marca mayor!! Ya estoy deseando tener el segundo tomo entre mis manos…

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